La huelga parcial de policías y bomberos de Rio de Janeiro decretada el viernes se suma a la de sus colegas de Bahía y amenaza el Carnaval, pero las autoridades aseguran que de ser necesario el Ejército patrullará la ciudad, que aguarda la llegada de 850.000 turistas.
Cientos de policías civiles, policías militares (PM) y bomberos de Rio votaron la huelga a partir de la madrugada del viernes en una asamblea pública realizada en el centro de la ciudad a una semana del Carnaval, una de las mayores fiestas del mundo.
La situación en las calles de Rio era de normalidad a media jornada del viernes y tanto la policía como los bomberos no han sido afectados de manera significativa por la huelga, según los comandos de ambas corporaciones.
Un total de 59 policías de Rio fueron arrestados por paralizar el trabajo o liderar la protesta, informó el jefe del Estado Mayor de la policía militar, coronel Robson Rodrigues, al sitio G1 de Globo. Otros 100 efectivos serán juzgados en libertad por faltas menores como indisciplina, añadió.
Rodrigues precisó que entre los presos figuran nueve de los 11 señalados como líderes de la huelga, cuya captura es solicitada por la justicia militar.
Un total de 123 salvavidas fueron acusados de faltar al servicio y serán sometidos a "prisión administrativa", informó el Cuerpo de Bomberos de Rio. Quince de los líderes de la huelga están siendo investigados y pueden ser expulsados de la corporación.
Los policías militares y bomberos no tienen derecho a sindicalizarse -son representados por asociaciones- ni a hacer huelga en Brasil.
"Habrá una respuesta dura (...) para los policías que se crucen de brazos. Es inaceptable que rompamos el juramento que hicimos de proteger a la sociedad", dijo Frederico Caldas, portavoz de la PM, a la radio CBN.
Caldas precisó que en un par de unidades, los policías no quisieron acudir a situaciones de emergencia y se envió a oficiales del Batallón de Operaciones Especiales.
En un episodio aislado, un coche policial fue atacado a tiros por un grupo de 15 motocicletas en la zona norte de Rio, sin que se registraran heridos, señaló.
El Comando de la PM informó en un comunicado que "todas sus unidades están en pleno funcionamiento" y que "no hay paralización de ningún tipo de servicio para el ciudadano".
"Un grupo de policías anunció una huelga, pero no son todos (...) El Carnaval se realizará normalmente, y por ahora no hay necesidad de refuerzos de las Fuerzas Armadas", dijo a la AFP una portavoz de la PM.
En caso de que la huelga se extienda, las autoridades prevén la llegada a Rio de 14.000 soldados y agentes de la guardia nacional para garantizar la tranquilidad del Carnaval, que comienza el 17 de febrero.
"Este año, por primera vez en la historia de Brasil, quizás seremos privados del Carnaval, aquí en nuestra ciudad", advirtió el bombero Reginaldo Adin a la AFP tras participar en la asamblea que votó la huelga.
Los salarios de la policía de Rio se hallan entre los más bajos del país, y rondan los 700 dólares al empezar.
Los huelguistas están insatisfechos con el aumento progresivo de 39% de los sueldos aprobado el jueves de tarde por el parlamento estatal para las fuerzas de seguridad, y reclaman un piso salarial de 2.040 dólares, más 400 dólares en vales de transporte y alimentación.
Los huelguistas también protestan contra la detención el jueves de un bombero líder del movimiento, Benevenuto Daciolo, acusado por la justicia de alentar a un motín y amenazar el Carnaval.
El gobierno federal, el gobernador de Bahia Jaques Wagner (PT, izquierda, en el poder) y el gobernador de Rio Sergio Cabral (PMDB, aliado de Dilma Rousseff) han denunciado un movimiento orquestado a nivel nacional para crear pánico en la población a una semana del Carnaval.
Dos policías militares del estado de Bahía (noreste) fueron arrestados el viernes, acusados de integrar un grupo de exterminio que asesinó a cinco personas el 3 de febrero, y las autoridades investigan si las muertes están vinculadas a la huelga policial.
La PM de Bahía mantenía el viernes la protesta iniciada hace 10 días, que provocó una ola de violencia con un saldo de 157 muertos, más del doble del promedio habitual, pero ésta se ha debilitado.
Rio y Bahía son dos de los mayores destinos turísticos de Brasil, especialmente durante el Carnaval, y ambas serán ciudades sede de la Copa del Mundo de fútbol de 2014.
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