Moda

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18 de mayo de 2011 • 11:07 • actualizado a las 11:22

De México a Estados Unidos: La moda de las botas puntiagudas

En las pistas de baile y entre los ranchos de la ciudad hay una competencia: ¿Quién tiene las botas más largas?
Foto: AP

En Matehuala, una ciudad agrícola mexicana en el estado de San Luis de Potosí, ha nacido una moda que ha llegado hasta a los Estados Unidos: las botas picudas.

Todo empezó con una historia que ya se volvió leyenda. Un tal César, de Huizache, el pueblo vecino, le enseñó al zapatero en Matehuala una foto de unas botas ultra puntiagudas. Le pidió que las reprodujese pero con una excepción: la punta debía ser mucho más larga. 60 centímetros no eran suficientes –como las de la foto- ¿qué tal si las alargamos hasta 90?

El zapatero local Darío Calderón contó –como reporta el diario ABC- que este tal César luego visitó una discoteca, Mesquit Rodeo, y bailó durante toda la noche, sin importar que sus botas levantaran tanta atención. A César nunca más lo vieron, pero las botas se quedaron. Oh sí.

Los muchachos del pueblo comenzaron a alargar las puntas de sus botas por 34 dólares, como les cobra Calderón. Pro también comenzaron a hacer pedidos personalizados: con escarcha rosada, con cuero dorado, con dibujos de mariposas, con banderas mexicanas y, por qué no, con lucecitas de colores.

Cowboy Glam

Estas botas nacieron para bailar. Y es en las pistas de baile de las discotecas en Matehuala, donde los hombres compiten por el tamaño de sus botas. A ver quién las tiene más largas.

En estas discotecas, estos mexicanos bailan tribal, un estilo musical que apareció en el 2000. Es música electrónica que mezcla sonidos indígenas, sobre todo aztecas, con cumbia y algo de hip hop y los djs locales se han vuelto dioses.

Muchos migrantes mexicanos en Dallas vienen de la zona de San Luis, donde queda Matehuala, así que era cuestión de tiempo que esta moda llegara a Estados Unidos. Solo que allá las cosas son más exageradas. La escena musical es más rica, el movimiento de gente más grande y las botas más caras: de 250 a 300 dólares.

Es allá también donde el look se completó: skinny jeans para que las botas se vean más grandes, camisas vaqueras –aunque enchuladas con lentejuelas, telas sedosas y diseños más complicados-, correas anchas y con incrustaciones de cristales y el infaltable sombrero.

Los hombres afirman que a las mujeres les gusta y los miran y que levantan la envidia de otros hombres, quienes luego corren a la zapatería más cercana en busca de botas aun más puntiagudas. Sin embargo, una mexicana en Dallas contó al diario Al Día en Texas que a ella no le gustaban, porque los chicos te pisan al bailar.

Según el diario ABC, la nueva tendencia está levantando cejas entre los hispanos de la zona. Y es que el look es tan extravagante que no sorprendería que alguien como Lady Gaga, quien ama los zapatos raros, lo imitase.